Cambio de rumbo

Hacía meses que no escribía en el blog y no por falta de ganas sino por ser incapaz de encontrar los momentos.

Como casi todos los que jugamos en este mundo de Internet el blog se ha ido viendo desplazado por otros canales: Twitter, Facebook, Buzz y últimamente Google +.

Para ser sincero este post no es más que una prueba con la aplicación de WordPress para Android y una declaración de mi intención de volver a dar algo de tiempo a este blog.

Al fin y al cabo tengo muchas novedades sobre las que escribir y tendré muchas más.

Resumiendo los principios de diseño de la construcción de software

Hoy he tenido que hacer el ejercicio de resumir los principios de diseño que yo creo que deben dirigir un proceso de construcción de software. Después de bastante reflexión me he quedado sólo con cuatro. Los siguientes:

  1. KISS (Keep it simple, stupid). Creo que nunca valoraremos lo suficiente el valor de simplificar todo lo posible los sistemas que construimos.
  2. No construyas si puedes usar algo que ya existe.
  3. Entrega (parte de) el producto cuanto antes a sus usuarios, sigue construyéndolo apoyándote en los comentarios de los usuarios.
  4. La interfase del usuario debe ser web, siempre.
  5. La interfase del usuario es un animal totalmente distinto. Debe diseñarla y construirla un equipo de especialistas en interfases de usuario y debe estar totalmente desacoplada de la lógica de la aplicación.

¿Qué opináis?.

Siete casas en Francia. Bernardo Atxaga

Siete casas en Francia. Bernardo AtxagaHace ya unos días que terminé la lectura de Siete casas en Francia, de Bernardo Atxaga. ¡¡Estoy lanzado!! 😀

Este libro ha sido mi segunda adquisición en Circulo de Lectores y como os comentaba la elección también ha estado basada exclusivamente en el autor del libro. Buscaba prosa de calidad y una historia sólida, esperaba que Bernardo Atxaga me las proporcionase. Las dudas se sostenían en el hecho de que éste es el primer libro en el que Bernardo Atxaga abandona Obaba, el país imaginario en el que se ambientaban sus anteriores obras y exploraba nuevas tierras y tiempos.

La historia se ambienta en una estación militar en el Congo Belga a principios del siglo XX y se construye alrededor, fundamentalmente, de Africa y de los oficiales que habitan la estación. Rivalidades, competencia, corrupción, violencia, explotación.

Me ha gustado. Es una novela sólida, bien escrita, bien hilada. Los personajes son de cuerpo entero, sin fisuras, muy reales. Una lectura realmente entretenida.

Puestos a buscarle las cosquillas opino que la trama podría haber dado mucho más de sí. Contiene algunos puntos de apoyo muy interesantes que hubieran dado para un desarrollo mucho más extenso, me ha sabido a poco al final.

Como nota al margen comentar que empecé a leer el libro en papel y lo terminé en mi recién adquirido Kindle (ya os hablaré de este tema en otro post).

Por cierto, el siguiente libro en mi cola de lectura es Todo va a cambiar, de Enrique Dans, doy un pequeño salto desde la novela a la divulgación. Ya os contaré.

VMware Converter 4, pesadillas.

Solo una nota rápida acerca de VMware Converter 4.

VMware Converter es una herramienta gratuita de VMware que nos permite convertir máquinas virtuales de unos formatos a otros. Es muy útil en entornos mixtos en los que tienes máquinas en distintos formatos: VMware Server 1.x, VMware Server 2.x, VMware ESX, etc..

Yo ya lo había utilizado en alguna ocasión y había funcionado sin problemas, ahora viene la pesadilla…

Hace unas semanas recibí un disco duro externo que contenía unas máquinas virtuales en formato OVF, después de descubrir qué era el dichoso formato me bajé la última versión del VMware Converter, la 4.0.1, para convertir las máquinas en cuestión a formato VMware Server 1.x, que es el  que utilizamos en nuestros servidores.

Las máquinas eran grandes (relativamente), desde los 40 GB a los 150 GB. No disponía de dicho espacio libre en ninguno de mis ordenadores así que pensé convertir las máquinas desde el disco duro externo en las que las tenía (de 2 TB de tamaño) hacia el mismo disco duro externo ya que tenía más de 1 TB de espacio disponible, vamos, que por espacio no será 🙂

Bueno, pues el amigo VMware Converter se empeñaba en decirme que no disponía de espacio suficiente para realizar la conversión. Probé todo lo que se me ocurrió, incluso a cambiar el punto de montaje del disco duro externo ya que contenía un espacio en el nombre y pensé que sería la típica situación en la que el software no “digiere” correctamente ubicaciones con espacios en el nombre. No funcionó.

Lo probé en distintos ordenadores, en distintos sistemas operativos (MS Windows XP Profesional, Ubuntu), con distintas combinaciones de discos (por si acaso al VMware Converter no le gustaba que el origen y el destino estuviesen en un disco externo). No funcionó nada.

En una de las muchas búsquedas  que hice en Google al respecto llegué al blog de Shan Wildermuth en el que hay un artículo comentando distintos problemas que él también ha sufrido con VMware Converter y uno de  ellos el mismo que estaba sufriendo yo. ¡¡Aleluya!!, ¡¡también explicaba el motivo y la solución!!

Bueno, pues en un alarde de calidad en la programación, resulta que el VMware Converter utiliza como directorio temporal para las tareas de conversión, no el directorio temporal que todos los sistemas operativos asignan a los usuarios, sino el directorio desde el que arrancas el puñetero VMware Converter.

Claro, en todas mis pruebas había lanzado el VMware Converter desde el menú, es decir, desde el directorio en el que está instalado el programa, que, para más INRI, en todos los equipos en los que había hecho pruebas no disponía del espacio suficiente (más de 30 GB) para que el VMware Converter pudiera realizar la conversión.

Solución, abrir una consola de comandos, situarse en un disco/directorio en el que haya suficiente espacio libre (yo me ubiqué en el disco duro externo) y desde ahí lanzar el programa. Problema resuelto.

Si a alguno le pilla cerca el programador responsable de tal desaguisado que le de un cate de mi parte 🙂

O a su superior que no le dio el tiempo suficiente para probar en condiciones el programa 😉