Advertencias físicas

Leo en La Neurona Absurda un artículo, que ellos a su vez han extraido de Soplando al cierzo, en el que se recogen 16 advertencias a los compradores que podríamos encontrar en los envoltorios de los productos si estos fuesen redactados por físicos.

Las que más graciosas me parecen son

11. Atención: A pesar de cualquier otra información sobre composición que este producto contenga, se advierte al consumidor que, en realidad, este producto consta de un 99.9999999999% de espacio vacío.

13. ADVERTENCIA: Algunas teorías mecanocuánticas sugieren que cuando el consumidor no observa este producto directamente, puede dejar de existir o existe solamente en un estado vago e indeterminado.

16. ADVERTENCIA A LOS COMPRADORES: Todo el universo físico, incluyendo este producto, puede un día volver a colapsarse en un espacio infinitamente pequeño. Si otro universo resurge posteriormente, la existencia de este producto en dicho universo no se puede garantizar.

Los autores originales de las advertencias son (según Soplando al cierzo) Susan Hewitt and Edward Subitzky.

Me pregunto qué pondría en las advertencias si fuesen escritas por informáticos. Se me ocurren algunas a vuela pluma.

1. Atención. A pesar de haber pagado por este artículo e independientemente de lo que puedan decir las leyes del país en que lo haya adquirido, usted únicamente ha obtenido el derecho a usar este producto según las normas y bajo las restricciones del fabricante. La propiedad del producto por el que ha pagado la conserva el fabricante del mismo. Las normas de uso del producto están dentro del sobre sellado que está usted leyendo, la rotura del sello del sobre implica la aceptación de las normas contenidas en el mismo.

2. Atención. A pesar de haber pagado por este artículo y, por lo tanto, gozar del derecho a usarlo (siempre siguiendo las normas del fabricante, véase punto 1) usted no tiene derecho a garantía de ningún tipo respecto al correcto funcionamiento del artículo. Si por un mal funcionamiento del artículo usted sufre cualquier tipo de perjuicio el fabricante no es responsable bajo ningún concepto. Si detecta algún mal funcionamiento en el producto adquirido puede reportarlo al fabricante que decidirá si es económicamente conveniente (para el fabricante) corregirlo y distribuir la corrección a los adquirientes del producto gratuitamente o previo pago de un coste adicional.

¿Os imagináis estas advertencias escritas en la caja de cualquier cosa que no sea un programa informático?, en el manual de vuestro coche, por ejemplo. Sería una locura ¿verdad?. Pues a lo mejor no es una locura tan lejana.