Twitter

Al final he caído. Twitter no es una novedad para nadie hace ya bastante tiempo, pero hasta ahora me había resistido a probarlo. La verdad, no le veía ninguna utilidad.

Resumiendo para los que no lo conozcan. Twitter es un servicio web en el que puedes hacer dos cosas:

  • Después de registrarte como usuario, puedes utilizarlo para enviar mensajes cortos (hasta 140 caracteres) a La Red. Los mensajes que envías son visibles para todo el mundo (esto lo puedes restringir si quieres, pero entonces pierde mucha de la gracia). El resto de los usuarios pueden suscribirse a tus mensajes y convertirse en tus “seguidores”.
  • Puedes suscribirte a los mensajes de otros usuarios, convirtiéndote en uno de sus “seguidores” y recibir sus twitters.

Todo este proceso de publicar/recibir mensajes los puedes hacer tanto desde un navegador como desde cualquiera de los múltiples clientes existentes para Twitter, o bien desde cualquier cliente de mensajería instantánea, o bien desde tu móvil. La idea es que estés dónde estés puedas recibir los mensajes de la gente que te interesa y puedas informar a todos de lo que estás haciendo.

Yo, después de probar unos cuantos clientes, me he quedado, al menos por ahora; con TwitterFox, una extensión para Firefox que cumple la función a la perfección.

Sigo sin verle la utilidad (va a ser que no la tiene). Publicar al mundo lo que estoy haciendo en cada momento me parece una forma de polución (de bajo impacto), no creo que pueda resultar de gran interés para nadie.

La otra mitad de la historia sí podría tener algún valor. Leer lo que están haciendo los demás, que seguro que están haciendo cosas mucho más interesantes que yo, a lo mejor aprendo algo. El problema es discernir la paja del ruido. En Twitter hay mucho ruido, si escuchas el stream principal, dónde salen los twitters de absolutamente todo el mundo, entonces estás totalmente perdido en una cacofonía multiidioma y totalmente ininteligible (los mensajes son inconexos, no existe el concepto de conversación). Otra opción es suscribirte sólo a aquellos usuarios que realmente te interesan, pero la pregunta es: ¿cómo los encuentro?.

Yo por ahora me he hecho “seguidor” de unos cuantos ilustres que ya venía siguiendo a través de sus blogs. Es verdad que con Twitter me siento mucho más cercano a ellos, puedo verles hasta las caras (puedes subir una foto para identificarte). Supongo que enlazando uno con otro al final consigues identificar a un grupo de gente que hace cosas que realmente te interesan.

Twitter se presenta como una herramienta para que la gente afín pueda estar al tanto de lo que hacen los demás del grupo. Una herramienta de socialización. Uno de los ejemplos que ponen es el de las “familias distribuidas”. Yo soy un ejemplo de ese tipo de familias, vivo en Madrid pero tanto yo como mi mujer somos de fuera y nuestras familias están fuera. ¿Mis padres o mi suegra van a utilizar Twitter para saber qué estoy haciendo?…

…perdonad, me he caído de la silla por culpa del ataque de risa que me ha dado al imaginarme la situación.

Twitter es un servicio para transtornados. Para aquellos para los que Internet es una dimensión más de su vida (transtornados), para los que están en Internet frente a los que usan Internet. Es decir, en Twitter solo voy a encontrar gente tan rara para el resto de los mortales (que son la inmensa mayoría) como yo mismo, que es otra forma de decir que Twitter es otro elemento que me aleja de la realidad que vive el resto de la humanidad y me sumerge más en el mundo irreal de los que pensamos que Internet es una sociedad.

Habrá que manejarlo con cuidado, dosificarlo de forma estricta y asegurarme de no perder la capacidad de distinguir el mundo real del mundo imaginario.